Así estamos…, cómo seguimos?

Tengo mil motivos para escribir este post.

Empezando por la simple razón de contarte mi proceso, a veces fallido, por momentos obsesivo, impulsivo, errante, en fin, la búsqueda humana que a todos nos tiene a trote en esta vida.

A mis 17 años me hice vegetariana.  Los motivos?   Te los contaré en otra nota.  

El tema es que en aquella época, no estaba tan de moda, ni era muy sencillo manejarse por conclusiones personales y no convencionales.

Lo curioso es que mi vegetarianismo inicial, vino acompañado por un rechazo visceral hacia los alimentos industrializados.  No toleraba abrir paquetes, lo que comía me caía mal, solo podía alimentarme con comida casera y natural.

Fue algo que me duró un tiempo, y que, como se mezcló con otras cosas, no le di la relevancia que le estoy dando ahora. 

En ese momento, y casi de repente, empecé a sentir repudio, intolerancia… veía las propagandas de  la tele y sentía ganas de llorar.  Lo mismo me pasa ahora.

La diferencia es que a esa edad, y sin antecedentes ni influencias familiares, más que un acto de “iluminación”, fue comprendido (o incomprendido) como una especia de brote neurótico, casi psicótico.

Corrió mucha agua bajo el puente.  Nunca volví a comer carne desde aquel entonces… pero pasé por momentos absurdos como el de las milanesas de soja, y los postrecitos light.   No me gané medallas de coherencia, puedo asegurarte.

Sin embargo, tantos años después, y desde mi casita en el campo, me siento un poco  en la piel de esa jovencita que fui, contemplando hoy, casi desesperada, a esta sociedad que eligió mirar todo desde la superficie y no hacerse mayores preguntas a cerca de sus hábitos y su consecuencias medioambientales.

No quiero ponerme dramática, hay millones de videos y notas sobre lo que está pasando en nuestro planeta a causa de los plásticos, del abuso de los recursos naturales, etc., etc. (https://youtu.be/q9897pWYPkk)

Y cuando hablo de medio ambiente, no pienso solo en los paisajes.  También pienso en mis hijos, en mis nietos, en los que nos seguirán.

Pienso en lo que eran las tradiciones antiguas y lo que son las modernas.

Pienso en esa confianza que antes se tenía, porque la tierra siempre producía, y la angustia que hoy se vive, porque las tierras están cada vez más infértiles,  las consecuentes inundaciones,  las fumigaciones… el sentir que, desde muchos puntos de vista,  no estas “a salvo” en ningún lado.

Me pregunto: vamos a seguir tapándonos los ojos,  haciendo de la cultura consumista nuestra única opción?  O comenzaremos a reconocer cada cosa que hacemos, dentro de la ley de causa-efecto?

Llamalo efecto mariposa, el centésimo mono, Era de acuario, como más te guste.

Lo que quiero que sepas  es que los plásticos que usaste en tu infancia, aun están aquí.  Tus chupetes, mamaderas, las muñecas y autitos con los que jugaste…  no desaparecieron. Aun están.

Y las botellas de coca, y las de shampú. Y los detergentes, y  todas las bolsitas de todas las compras que hicimos desde la primera vez.  Te vas haciendo una idea?  Las tuyas, las mías, las de todos.

En la tierra hay un nuevo continente. Se lo conoce como el continente plástico.

Las micropartículas de plásticos están en el mar, comenzando a cambiar el ecosistema marino. Sus consecuencias son impredecibles.  

Vuelvo al comienzo de esta nota: 

Cuál es mi verdadera motivación para escribir todo esto?

Si mi pasión es colaborar con el desarrollo de la consciencia humana…  acompañar a quien lo necesite, en la vivencia de su Plenitud…

Puedo ser complice ciega de lo que le estamos haciendo a nuestra verdadera madre Tierra?

Desde mi lugar, tengo la certeza total de que no hay evolución posible, sin consciencia ambiental.

Con lo cual, si resonás con mis palabras, y necesitas ayuda para dar los primeros pasos hacia una vida más sustentable, aquí estoy.  

El cambio puede incluir los hábitos de alimentación, los de consumo, la higiene personal y del hogar, el aprender a vivir con menos, y a aprovechar de mejor manera lo que ya tenés.

Juntos es más fácil.

Te dejo los links a los primeros videos que subí a youtube. Va a haber muchos más, con cosas prácticas y aplicables. 

https://youtu.be/I42s94oJCy4

https://youtu.be/g4vhrYrbXQA

Gracias por ayudarme a difundir este material.  Es lo que hoy está a mi alcance hacer.  Por el bien de todos.

6 thoughts on “Así estamos…, cómo seguimos?

  1. Raúl Díaz Del Piano says:

    Marisa ya te conoceré personalmente y me gustaría que de alguna manera tu visión la pueda interpretar la gente nueva del chamamé con quienes estoy trabajando en la difusión de sus materiales intelectuales, un fuerte abrazo.

    • Marisa says:

      Gracias, Raúl. Es de gran importancia y apoyo que cada uno, en los grupos en los que se mueve, empiece a generar una nueva manera de vincularse con estos temas, que son tan cotidianos… Contá conmigo para lo que pueda ser útil. Un abrazo.

  2. mariel says:

    hermoso Mari! voy a ver los videítos. me encanta lo que estas haciendo. siento que no es solo una idea, es algo, como vos decís visceral. cuando sentís la vida, también sentís como estas haciendo daño. es solo conectarte, sentirlo, y por supuesto, tener información para poder hacerlo de otra manera en un mundo que está organizado como si los humanos fuéramos lo más importante. conectarnos con lo que somos: solo una especie habitante de este planeta, entre tantas especies, entre tantos planetas. gracias por compartir tu sensibilidad.

  3. Carmen Graciela Holm says:

    Es cierto todo lo que expresas Marisa. Lamentablemente esto es mucho más grande, nos superan, hay demasiados intereses económicos en juego. Esa gente que tiene poder de desición, obviamente no piensa en las generaciones futuras, ni siquiera las de su propia familia. Por otra parte, suelo frecuentar “ferias” de productos “naturales”, y los envases usados para el champú, por ejemplo, es plástico, para las cremas, es plástico…se ve difícil, no ?

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